Consejos para leer más

Hoy en día son muchas las personas que no abren un libro, leen menos de lo que les gustaría o simplemente no sacan tiempo para poner al día su cola de lectura, que crece y crece sin parar.

La cantidad de libros por leer es abrumadora ya que cada día se publican nuevas novelas, aparecen nuevos autores y son muchos los clásicos que nos gustaría devorar. Pero el problema es el de siempre: el tiempo.

Sin embargo, en mi opinión, el problema no es el tiempo sino las prioridades.

Puesto que el día tiene veinticuatro horas tenemos que preguntarnos: ¿es más importante para mí leer que el resto de cosas a las que estoy dedicando mi tiempo?. La respuesta a esta pregunta nos acercará un poco más a nuestro objetivo y, de paso, hará que nos replanteemos en qué estamos dedicando nuestro tiempo.

Si llevamos en danza ocho series o somos activos en cuatro redes sociales será complicado sacar tiempo para leer (y para cualquier otra actividad). Del mismo modo, quizá dormimos más horas de las imprescindibles, dedicamos mucho tiempo a la siesta o tenemos la tele encendida (a veces sin ni siquiera verla) porque ha sido nuestra costumbre desde pequeños pero, como diría Mister Wonderful, hoy es el primer día del resto de nuestras vidas y podemos cambiar nuestros hábitos desde ya.

Otros problemas

Si no estás habituado, terminar un libro solo requiere un pequeño empujón. Leer es como hinchar un globo: al principio cuesta pero hay un punto a partir del cual va solo. Claro está que, si pasadas cien páginas no te convence, ciérralo y ponte con otro. Hay demasiados libros como para estar leyendo uno en particular por obligación.

Bien es cierto que el problema puede ser económico pero no tenemos excusa ya que podemos cogerlos de la biblioteca de forma gratuita, hacernos con decenas de ellos en rastrillos (en ocasiones encontramos verdaderos clásicos a precio de ganga), ir a tiendas de libros de segunda mano (cada vez más habituales en nuestras ciudades), usar eBook o comprar en tiendas (online o físicas) especializadas. Los libros no son tan caros teniendo en cuenta el tiempo que nos van a acompañar.

Y si el problema es que no sabemos qué leer, ejem ejem, estamos encantados de ayudarte a elegir tu próxima lectura ya sea a través de alguna de nuestras categorías, pidiéndonos una recomendación por twitter, formulario de contacto, correo electrónico …

Además, está demostrado que la lectura tiene infinidad de ventajas: mejora el sueño (un ratito antes de dormir es el mejor somnífero), reduce el estrés, nos hace más inteligentes, preserva el buen funcionamiento de nuestro cerebro cuando envejecemos y actúa como factor protector ante los síntomas clínicos de las enfermedades neurodegenerativas, entre muchas otras cosas.

Dicho esto solo queda preguntarnos ¿qué nos separa de leer más?

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